Parroquias de Alcadozo y Liétor: MARTES DE LA SEMANA II DEL TIEMPO ORDINARIO. EL EVANGELIO DEL 19 DE ENERO

MARTES DE LA SEMANA II DEL TIEMPO ORDINARIO. EL EVANGELIO DEL 19 DE ENERO


EVANGELIO
Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas.
Los fariseos le dijeron: «Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?» Él les respondió: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.» Y añadió: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»
Marcos   2, 23-28
COMENTARIO


Esto es lo bueno del Evangelio de Marcos… que disimula muy poco. Llama la atención que Mateo y Lucas también cuentan este episodio pero la frase final la eliminan… o la censuran, como más guste. Marcos tiene una frescura que probablemente empezó muy pronto a perder la Iglesia. Por otra parte es comprensible; casi diría que es una máxima vital: sé políticamente correcto y permanecerás.

Lo cierto es que Marcos pronunció la frase: “el sábado está hecho para el hombre y no el hombre para el sábado”. Sabemos el contexto: los judíos divinizaron el espacio y el tiempo, idolatrándolos ( el Templo y el Sábado). Eran tan de Dios que el ser humano debía dejar su humanidad cuando accedía a ambos lugares. Pero Jesús, parece darse cuenta de que así no se puede vivir humanamente.

La solución de Jesús fue clara: si no puedes con el enemigo, alíate con él. Por eso habló del “Templo de su cuerpo” (el cuerpo –la persona- como nuevo espacio sagrado), y de que el “Sábado está hecho pare hombre” (la persona, por tanto es concebido como un instante de la eternidad de Dios).

Y este genial Marcos, religiosamente temerario, abrió la caja de Pandora. Porque, a mi juicio, colocó al ser humano y su dignidad, en el centro del cristianismo. En nuestra religión, lo único sagrado es el ser humano. Todo lo demás es absolutamente secundario y relativo a la dignidad del hombre y de la mujer.

Por eso, “la economía está hecha para el ser humano y no el ser humano para la economía” –que tomen nota los políticos; la institución matrimonial está hecha para el hombre y para la mujer y no el hombre y la mujer para la institución matrimonial –que tome nota la iglesia -; la Misa está hecha para el pueblo de Dios y no el pueblo de Dios para la Misa –que tome nota dios (con minúscula).


Y así podíamos seguir y seguir. Pero me paro aquí, desde enero he decidido ser más breve. Buen día.

PD: Desde aquí puedes acceder al comentario de otros años en relación con el evangelio de hoy.

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