Parroquias de Alcadozo y Liétor: FIESTA DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES. EL EVANGELIO DEL 15 DE SEPTIEMBRE.

FIESTA DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES. EL EVANGELIO DEL 15 DE SEPTIEMBRE.

Ntra. Sra. de los Dolores


EVANGELIO
En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.
Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.»
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

Juan  19, 25-27

COMENTARIO
Eckhart de Hochheim, más conocido como el Maestro Eckhart, allá por el siglo XIII y XIV sostenía que la gente nunca debería pensar tanto en lo que tiene que hacer; tendrían que meditar más bien sobre lo que son” porque “quienes no tienen grande el ser, cualquier obra que ejecuten, no dará resultado”

Cuantos sufrimientos  y dolores no nos vienen a los humanos porque vamos siempre mirando de reojo a los demás, qué hacen, qué no hacen, cómo actúan, qué decisiones toman. Si el ya el viejo dominico advertía que ni uno mismo debe andar tan preocupado por sus quehaceres, cuánto menos por los quehaceres de los demás. 

En el día de la virgen de los dolores pensaba yo la cantidad de sufrimientos existenciales que tenemos las personas por vivir excesivamente pendientes de lo que hacen los demás. No hay nada más maduro que ser uno mismo sin estar continuamente midiéndose en la vida. Se tu mismo, “atrévete a pensar y a pensar(te)”. Esa es la clave de la personalidad.

Y resulta curioso como otro Maestro, el de Galilea, en el momento de la muerte según cuenta el evangelio de hoy, cae en la cuenta de que el último regalo que puede hacer uno en la vida es el del propio ser. Le dice a Juan, “ahí tienes a tu madre”, le dice a María, “ahí tienes a tu hijo”. Esto se le escapó a San Pablo. Porque efectivamente , Pablo nos recordó que Jesús no hizo alarde de su categoría de Dios, pero es que tampoco hizo alarde de su mayor dignidad, la de ser hijo, el Hijo. Al final, incluso regaló su filiación, regalo su ser. Eso es morir y entregar la vida.

Cuantos dolores (y algunos de cabeza) podríamos ahorrarnos si regaláramos nuestro ser y perdiéramos la obsesión por tanto “hacer”, tanto “merecer”; por lo que “hacen los demás” o “dejan de hacer”.

PD: El "Testamento de Jesús" es el nombre técnico con el que se conoce este fragmento del Evangelio, si quieres saber por qué pulsa aquí.

Paralelamente a esta cuestión la imagen de Jesús en el regazo de su madre -La Piedad- es una obra emblemática del gran artista Miguel Ángel. Si quieres saber un pequeño misterio presente en su obra pulsa aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu opinión.