Parroquias de Alcadozo y Liétor: EVANGELIO DEL DOMINGO 19 DE ENERO. SEMANA 2ª DEL TIEMPO ORDINARIO

EVANGELIO DEL DOMINGO 19 DE ENERO. SEMANA 2ª DEL TIEMPO ORDINARIO



EVANGELIO

En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: - «Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo." Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel.» Y Juan dio testimonio diciendo: - «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo." Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.»



Juan 1, 29-34
COMENTARIO

El evangelio, como siempre, cumple con su función de ser un "contraste" para la vida. Jesús, ya desde el comienzo de su misión, es visto como "Cordero" que quita el "mal" del mundo. 

Curiosa afirmación es esta a pesar de que la realizamos en todas las eucaristía, y además por cuadriplicado. "Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad.... (tres veces), más una al final, por si fuera poco, en la que el sacerdote afirma con rotundidad: "Este es el Cordero de Dios que quita..."

Digo que el evangelio contrasta porque generalmente no acabamos de confiar en que son las "actitudes del cordero" las que resuelven los problemas del mundo, y quitan su "mal". Confiamos más en los métodos resolutivos caiga quien caiga. De hecho, no faltan corrientes sociológicas que afirman la necesidad de la competitividad, el juego de opuestos y el enfrentamiento continuo como la única manera de hacer avanzar a las sociedades. Y así nos pasa, que de "tanto estar enfrente" para "ser alguien" nos vamos poco a poco des-humanizando.

Esto no era extraño al pensamiento judío. De hecho el rey de los judíos, desde David, era conocido también con el nombre de "el león de Judá", por el miedo que daba. Pero Jesús ya sabemos que fue un rey "contrastante" y alternativo. Él no quiso ser rey en "modo león" sino en "modo cordero".

Bien podríamos hacer el intento en nuestra sociedad por buscar actitudes, palabras y maneras que des-armen la convivencia. A la puerta de nuestros labios casi siempre hay un león dispuesto a rugir y en la linea de nuestras fronteras un tigre que asusta.


























































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