Parroquias de Alcadozo y Liétor: EVANGELIO DEL VIERNES 31 DE ENERO. SEMANA 3ª DEL TIEMPO ORDINARIO.

EVANGELIO DEL VIERNES 31 DE ENERO. SEMANA 3ª DEL TIEMPO ORDINARIO.

EVANGELIO
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.»
Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.»
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Marcos   4, 26-34

COMENTARIO

En el evangelio de hoy encontramos dos parábolas tan sencillas como útiles, a la hora de trabajar esa actitud humana tan valiosa como es la paciencia.

No por mirar la semilla del vergel o su tallo cada día se desarrolla con más celeridad. 

Por eso mismo, la gran herramienta para el desarrollo del Reino -la propuesta vital de Jesús-, tras una adecuada siembra, es el tiempo. Hay que darle tiempo. Hay que "hacer proceso".

El lúcido novelista Jose Luis Sampedro afirmaba que "el tiempo no es oro, el oro no vale nada. El tiempo es vida". Lleva razón. Tiempo y vida es lo mismo.

Se para el tiempo cuando atosigamos a los demás; se para el tiempo cuando humillamos al prójimo. 

La paciencia, al fin y al cabo, es "padecer" el proceso del otro, hacerlo tuyo o "hacerlo con él".

Por eso, la propuesta de Jesús, no tiene más remedio que pasar por el boca a boca y el mano con mano. Y donde no hay proceso, ni acompañamiento en lo cotidiano y ordinario del vivir, no hay evangelización que valga.

El "efectismo" no es lo mismo que la "eficacia". Hoy, en la acción evangelizadora de la Iglesia, se apuesta más por el "efectismo", es decir, por causar efecto y causar sensación, que por la "eficiencia", es decir llevar a buen puerto y completar de alguna manera un proyecto de sentido.

No sé si es por la invasión acrítica de las redes sociales en las "redes evangelizadoras", o porque lo que no "causa sensación rápidamente", sencillamente no existe. Pero a mí humilde entender evangelizador, considero que, o volvemos a la mística de la Palabra y las palabras, o la fugacidad de las imágenes van a oscurecer, paradójicamente, este misterio de Luz que se nos ha revelado.


PD: Una buena reflexión sobre las imágenes parabólicas de hoy puedes encontrarla aquí



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