Parroquias de Alcadozo y Liétor: EVANGELIO DEL LUNES 6 DE SEPTIEMBRE. 23 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

EVANGELIO DEL LUNES 6 DE SEPTIEMBRE. 23 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 



EVANGELIO
Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar.
Había allí un hombre que tenla parálisis en el brazo derecho.
Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico:
-«Levántate y ponte ahí en medio.»
Él se levantó y se quedó en pie.
Jesús les dijo:
-«Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?»
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre:
-«Extiende el brazo.»
Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido.
Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.


Lucas   6, 6-11


COMENTARIO

De “sentido común” podríamos calificar la actitud el evangelio de hoy por parte de Jesús. “¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?”. A pesar de eso “los pro-hombres de religión” en tiempos de Jesús “estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo”. 

 

Jesús es un hombre de extraordinario equilibrio y sentido común. En palabras no mejorables de L. Boff  “tener equilibrio es un atributo de los grandes hombres. Decimos que alguien lo posee cuando para cada situación tiene la palabra adecuada, el comportamiento acertado y da de inmediato con el punto exacto de las cosas. El sentido común está ligado a la sabiduría concreta de la vida; es saber distinguir lo esencial de lo secundario, la capacidad de ver y colocar todas las cosas en su debido lugar. Jesús, como los testimonios evangélicos nos lo presentan, se manifiesta como un genio de equilibrio y sentido común. Una serenidad incomparable rodea todo lo que hace o dice”

 

Por otra parte es más que saludable la coreografía que construye Jesús en esta escena. A quien estaba apartado, humillado y silenciado, le dice "levántate, ponte en medio y extiende el brazo".

 

Quizás estemos acostumbrados a entender la contemplación como el deleite ante lo extasiante.  Pero esa contemplación además de ser inhumana, no es "cristiana". Con-"templar" (un día hablaremos de esta etimología) para Jesús, es crear un espacio abierto de escucha y decisión, en el que lo que no cuenta, cuente, y lo no visto, sea visible.

 

Sólo entonces la contemplación volverá a tener la función social que paradójicamente hoy no tiene, en una sociedad en la que sobra distracción y falta mucha atención (contemplación).

 








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