Parroquias de Alcadozo y Liétor

LUNES DE LA 7ª SEMANA DE PASCUA


EVANGELIO
En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús: «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios.»
Les contestó Jesús: «¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.»
Juan 16, 29-33
COMENTARIO

El Evangelio de hoy está escrito desde la vida y las experiencias que viven las primeras comunidades cristianas. Estas primeras comunidades están configuradas por creyen- tes que han visto a Jesús morir y resucitar, y han aceptado que Jesús es la vida y el amor de Dios Padre presente en medio de ellos... Pero al mismo tiempo son persegui- dos, sufren y sienten que se tambalea su fe. Incluso descubren entre ellos limitacio- nes y fracasos, debilidades y pecados. También han comenzado a extenderse por áreas geográficas que no conocen la fe en Yahvé... y que nunca oyeron tampoco hablar de Jesús de Nazareth. Se sienten perdidos en ciudades de gran nivel cultural. En esta situación, confían en Dios y en Jesús resucitado. Saben que Dios es fiel, y que no abandona nunca la obra de sus manos.
Leyendo con atención el evangelio llama siempre la atención la falta de fe que mues- tran aquellos primeros discípulos. ¿Cómo es posible que Jesús continúe con los mis- mos discípulos, si estos no le dan garantías? Pero Jesús siguió hasta el final con aquellos discípulos a quienes había convocado. Y los quiso hasta el final, y les mostró todo el amor y confianza. Así fue como hizo de ellos las piedras angulares del nuevo pueblo de Dios.
Del evangelio de hoy aprendemos dos enseñanzas: Dios nos quiere a cada uno de nosotros. Nos cuida constantemente para que demos fruto abundante, a pesar de nuestra limitaciones y debilidades.
Y aprendemos una segunda enseñanza: No debemos andar lamentándonos constantemente de las personas que comparten con nosotros el camino de la vida. Lo que hay que hacer es lo que hizo Jesús: Apoyar, ayudar, amar, confiar, ofrecer nuevas oportunidades...

SÓLO 1 SEGUNDO, 21 DE MARZO



"Sin embargo, aunque los nuevos ateos rechacen el Dios de creacionistas, fundamentalistas, terroristas y defensores del diseño inteligente, no carece de interés el hecho de que hayan decidido debatir con estos extremistas antes que con teólogos relevantes.

Semejante elección de antagonistas delata que los nuevos ateos privilegian inconscientemente las versiones literalistas y conservadoras de pensamiento religioso sobre los tipos tradicionalmente dominantes, que ignoran por completo y a los que implícitamente rechazan por su falta de ortodoxia.
Los nuevos ateos están diciendo, de hecho, que si Dios existe, deberíamos permitir que la identidad de ese Dios sea determinada de una vez para siempre por los fundamentalistas de las religiones abrahánicas.
Creo que han elegido esta estrategia no solo para facilitar su tarea de demolición, sino también porque profesan una apenas disimulada admiración por la simplicidad de las visiones de la realidad de sus adversarios.
La mejor prueba de la atracción que experimentan por una visión del mundo sencilla se puede encontrar en su lealtad a los aún más simples supuestos del naturalismo científico."

J. F. HauughtDios y el nuevo ateismos, Sal Terrae, Santander, 2012, 17-18.

SÓLO 1 MINUTO, 21 DE MARZO

SÓLO 1 MINUTO

Un seguidor de Hazrat Mohammed fue con él a la mezquita para las oraciones de madrugada. Era verano y, de regreso, vio que mucha gente todavía permanecía en sus casas. El hombre le dijo a Hazrat con mucha arrogancia:
—¿Qué les pasará a estos pecadores? No han acudi¬do a los rezos matutinos.

Mohammed se detuvo y le contestó:
—Vete a tu casa. Debo regresar a la mezquita.
—¿Por qué? —preguntó el hombre
— Mi oración matutina se ha desperdiciado por tu culpa—repuso el maestro—. Tengo que rezar de nuevo. Y en cuanto a ti, acuérdate de no venir más. Tus rezos sólo han conseguido darte un pretexto para condenar a los demás. 

SÓLO 1 MINUTO, 27 DE FEBRERO


SÓLO 1 MINUTO




Un beduino, que avanzaba sentado sobre un camello cargado con dos grandes bolsas, se encontró a un hombre y prosiguió el viaje con él. El hombre le preguntó:
—¿Qué lleva tu camello?
—En un lado, una bolsa llena de maíz y, en el otro lado, una llena de arena —contestó el beduino.
—¿Por qué?
—Para equilibrar mejor la carga.
—Sería mejor repartir el maíz entre las dos bolsas —observó el hombre—. De ese modo, la carga pesará menos.

Al beduino le sorprendió la inteligencia de aquel consejo.
-—¡Tienes toda la razón del mundo! Tu pensamiento es muy sutil.

Mientras seguían viaje, el camellero le preguntó, intrigado:
—¿Quién eres? Un hombre tan inteligente como tú tiene que ser... ¿sultán, visir?
— No, no soy nada.
— Pero ¿eres rico?
—No. Mira mis ropas.
— ¿Qué clase de comercio realizas? ¿Dónde está tu casa, tu tienda?
— No tengo ni tienda ni casa.
— ¿Y tus camellos? ¿Y tus cabras?
— No los tengo.
—Pero entonces, con una inteligencia como la tuya, ¿Qué tienes?
— No tengo nada de nada, ya te lo he dicho, no tengo ni un trozo de pan para comer. Mi ropa son estos andrajos.
—¡Baja de mi camello! —gritó el beduino—. ¡Aléjate! ¡Llévate lejos de mí tu peligrosa inteligencia, porque mi idiotez es muchísimo más útil!