Parroquias de Alcadozo y Liétor

EL SANTORAL DEL 17 DE ENERO

SAN ANTONIO ABAD Y SANTA ROSALINA


Destacamos a:
San Antonio Abad y 
Santa Rosalina

Antonio nació en el pueblo de Comas, cerca de Heraclea, en el Alto Egipto. Se cuenta que alrededor de los veinte años de edad vendió todas sus posesiones, entregó el dinero a los pobres y se retiró a vivir en una comunidad local haciendo ascética, durmiendo en un sepulcro vacío y disfrutando de la soledad.

Se representa a San Antonio Abad con un cerdo bajo sus pies. Se cuenta  que en una ocasión se le acercó una jabalina con sus jabatos (que estaban ciegos), en actitud de súplica. Antonio curó la ceguera de los animales y desde entonces la madre no se separó de él y le defendió de cualquier alimaña que se acercara. Pero con el tiempo y por la idea de que el cerdo era un animal impuro se hizo costumbre de representarlo dominando la impureza y por esto le colocaban un cerdo domado a los pies, porque era vencedor de la impureza. Además, en la Edad Media para mantener los hospitales soltaban los animales y para que la gente no se los apropiara los pusieron bajo el patrocinio del famoso San Antonio, por lo que corría su fama. 

También es importante Santa Rosalina,  monja de la Orden de la Cartuja de quien se cuenta el mismo milagro que Santa Isabel de Hungría o Santa Rosa de Viterbo; eso de que salía con pan de su casa y cuando le preguntaban su familia para reñirle decía que reran rosas y ... lo eran. Cuentan también de ella que  el día que murío, quien tocó su sepulcro  quedaba curado de su enfermedad. Y debía ser una mujer con un carácter especial porque se le representa con vestiduras sacerdotales reservada solo a los hombres en aquel tiempo.

EVANGELII GAUDIUM




Las distintas líneas de pensamiento filosófico, teológico y pastoral, si se dejan armonizar por el Espíritu en el respeto y el amor, también pueden hacer crecer a la Iglesia, ya que ayudan a explicitar mejor el riquísimo tesoro de la Palabra. 

A quienes sueñan con una doctrina monolítica defendida por todos sin matices, esto puede parecerles una imperfecta dispersión. Pero la realidad es que esa variedad ayuda a que se manifiesten y desarrollen mejor los diversos aspectos de la inagotable riqueza del Evangelio.


FranciscoEvangelii gaudium, n.40


SÓLO 1 SEGUNDO, 15 DE ENERO



SÓLO 1 SEGUNDO


"...Salvan los fracasos que no derivan en desesperación o, dicho de otro modo: desesperarse es lo que impide que un determinado fracaso pueda dar su fruto evangélico. Ahora bien, quien fracasa y no desespera  está en las mejores condiciones para entender y vivir el evangelio. Por eso fracasar puede ser la mayor de las suertes y la mejor de las bendiciones. Y por eso educar a un cristiano consiste en entrenarle a fracasar bien"

(P. D'Ors, El olvido si, Valencia, 2007, p.39)

SÓLO 1 MINUTO


EL ÁRBOL CON FRUTAS


- Las adversidades pueden ser causa de crecimiento y de iluminación – dijo el maestro.

Y lo explicó del siguiente modo:
- Había un pájaro que se refugiaba a diario en las ramas secas de un árbol que se alzaba en medio de una inmensa llanura desértica. Un día, una ráfaga de viento arrancó la raíz del árbol, obligando al pobre pájaro a volar cien millas en busca de un nuevo refugio… hasta que, llegó a un bosque lleno de árboles cargados de ricas frutas.
Y concluyó el Maestro:
- Si el árbol seco se hubiera mantenido en pie, nada hubiera inducido al pájaro a renunciar a su seguridad y echarse a volar.