Parroquias de Alcadozo y Liétor

MENSAJE PARA ESTA SEMANA

EVANGELIO DEL SÁBADO 1 DE DICIEMBRE. SEMANA 34 EL TIEMPO ORDINARIO

EVANGELIO
En aquel tiempo puso Jesús una comparación a sus discípulos: «Fijaos en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, os basta verlos para saber que la primavera está cerca. Pues cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el Reino de Dios. Os aseguro que, antes que pase esta generación, todo eso se cumplirá. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán. Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.»

Lucas   21, 29-36
COMENTARIO


…Pero a pesar de los abismos descritos por los evangelios a lo largo de toda esta semana, Jesús no es un profeta de calamidades porque si fuera así sería una “calamidad de profeta”.

Efectivamente el “Jesús” que nos presenta Lucas no puede convertirse en un hombre permanentemente indignado y maleducado incapacitado para la ternura y la esperanza. La verdad es que eso se lleva mucho ahora: tener cara permanente de enfado con el mundo. 

Y no, Jesús no es así; describe la situación, nos lleva al límite de la responsabilidad, pero después de eso dice: mira, contempla, piensa, decide, y actúa.

La vida es como es, apocalíptica en ocasiones. No podemos reclamar a estas alturas de la humanidad que Dios haga círculos cuadrados; el círculo es redondo. No vale preguntarse el porqué del sufrimiento. La pregunta no es pertinente. Al hacer esa pregunta convertimos un problema real en un discurso intelectual. Y no. No se trata de eso. 

Se trata de responder, diría Jesús. El sufrimiento, la catástrofe se nos presenta cada día como protagonista de una historia que vivimos.

La propuesta de Jesús es hacer del presente, un paraíso. Y ahí nos encontramos; pero en el presente local, concreto, instáneo en ocasiones. De ahí el texto genial de hoy y mañana. Viene a decir Jesús: ten capacidad para ver primaveras, no te quedes en los invi(fi)ernos. O mejor dicho, desde los inviernos , aprende a diseñar primaveras: “fijaos en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, os basta verlos para saber que la primavera está cerca”.

Y el propio Jesús sabe que eso no es fácil, porque el frío nos recluye y nos aísla en las oscuridades de nuestras casas cuando no entra el sol, o en las comodidades de  nuestras mesas camillas al calor del brasero. Por eso ni la oscuridad (el pesimismo), ni las comodidades pueden hacer permanente el invierno; “tened cuidado: no se os embote la mente".

El evangelio de hoy nos incita a una “receptividad plena” que nos permita afinar todos nuestros puertos de salida al exterior (nuestros sentidos y sentimientos), que nos cualifique para poner lucidez en la maraña de intereses confesables e inconfesables que nos rodean; y nos invita también a una "propositividad abierta", que nos facilite ser libres para hablar y capaces de actuar.


Buen Adviento. Buena Esperanza.


EVANGELIO DEL JUEVES 29 DE NOVIEMBRE. SEMANA 34 EL TIEMPO ORDINARIO.


EVANGELIO
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción. Entonces, los que estén en Judea, que huyan a la sierra; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad; porque serán días de venganza en que se cumplirá todo lo que está escrito. ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Porque habrá angustia tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo. Caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora. Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.»

Lucas   21, 20-28

EVANGELIO DEL DOMINGO, 25 DE NOVIEMBRE.SEMANA 34 DEL TIEMPO ORDINARIO



EVANGELIO


En aquel tiempo, preguntó Pilato a Jesús: 
–¿Eres tú el rey de los judíos? 
Jesús le contestó: 
–¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?
Pilato replicó: 
–¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí: ¿Qué has hecho?
Jesús le contestó:
–Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.
Pilato le dijo:
–Conque, ¿tú eres rey?
Jesús le contestó:
–Tú lo dices: Soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.

Pilato replicó:
– ¿Y qué es la verdad? 

Juan   18, 33-37
COMENTARIO

La Fiesta de Cristo Rey que celebramos hoy y que coincide con el final del ciclo