Parroquias de Alcadozo y Liétor

EVANGELIO DEL VIERNES 24 DE ABRIL. SEMANA 2 DEL TIEMPO DE PASCUA



EVANGELIO
En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos.
Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente dijo a Felipe:
–¿Con qué compraremos panes para que coman éstos ? (lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer).
Felipe le contestó:
–Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro le dijo:
–Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces, pero, ¿qué es eso para tantos?
Jesus dijo:
–Decid a la gente que se siente en el suelo.
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron: sólo los hombres eran unos cinco mil.
Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados; lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos:
–Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.
La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
–Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo.
Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña, él solo.
Juan  6, 1-15

EVANGELIO DEL DOMINGO 19 DE ABRIL. 2º DOMINGO DEL TIEMPO DE PASCUA.



LA PALABRA
“Jesús se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Recibid el Espíritu Santo.

Tomás, uno de los doce no estaba con ellos, y dijo: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto la mano en su costado, no creo”

A los ocho días Jesús le dijo: Tomás, trae tu dedo, aquí tienes mis manos.. no seas incrédulo.

Jesús le dijo: .. dichosos los que crean sin haber visto 
 (Juan 20, 19-31)

LA EXPERIENCIA

Tomás lo tiene todo: la duda y la dicha, la increencia y la creencia, la lejanía y la cercanía. Pero esa ambigüedad es la que le permite estar en la búsqueda.

Nuestra fe se nutre de momentos habitados por la firmeza y de tiempos de desolación y angustia. No somos más por nuestros momentos de confianza, y no somos menos por nuestra historia de dudas.

La incansable búsqueda y la tenacidad, en ocasiones silente, nos enraíza en la fortaleza que aguanta.

LA CELEBRACIÓN


Este II Domingo de Pascua ponle nombre a tus ambigüedades.

1. Recuerda alguna actitud tuya que haya manifestado distancia, frialdad, cálculo... Dicho de otro modo: tu también, en alguna ocasión, te habrás llamado Tomás. ¿Qué razón tenías para ser así?

2. Después, analiza tu reacción ante ella: ¿tuviste actitudes de cerrazón, huida, repliegue? ¿O más bien te catapultaste a un crecimiento personal que te hizo bien? Tomás dudó y creció... ¿te mereció a ti la pena?


LA PLEGARIA

¡Señor y dador de vida,
sabemos de nuestras cerrazones y miedos,
y también de nuestras dudas e inacciones.
En Jesús descubrimos la persona 
que siempre camina 
y que nunca deja de poner 
su mirada en el futuro.
Por eso nuestra fe hoy quiere ser decisión firme y esperanza serena
Amén!


EVANGELIO DEL LUNES 13 DE ABRIL, SEMANA 1 DEL TIEMPO DE PASCUA.

EVANGELIO
En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; impresionadas y llenas de alegría, corrieron a anunciarlo a los discípulos. De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: "Alegraos." Ellas se acercaron, se postraron ante él y le abrazaron los pies. Jesús les dijo: "No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán." Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles: "Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros." Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy.

Mateo 28, 8-15

SÁBADO SANTO



LA PALABRA
Por un momento, cuando la Palabra dejó de oírse y la soledad se embriagó de silencio, no hubo mas camino que sentir el corazón herido y esperar... esperar que llegara el día.

Y en ese momento, aparecieron en este sábado de espera las manos de María...manos alteradas por el dolor, pero transidas de una serena rebeldía por la que transita nuestra espera, en esta sociedad herida de prisas, desencantos e incertidumbres.”
(Meditaciones de Semana Santa)

LA EXPERIENCIA

María, en la tradición bíblica, representa la mujer experta en dar pequeños pasos al frente que no tienen vuelta hacia atrás. Eso es interesante.

Ni heroína mitológica, ni virgen a sueldo presente en muchas tradiciones religiosas. Sólo persona y mujer, con decisión.

A base de pequeños “síes”, y en soledad, fue acompañando y poniendo rostro humano al Dios de siempre.

LA CELEBRACIÓN

Este Sábado Santo déjate un instante de soledad sonora y habitada:

1. Contempla a María diciendo Sí en la Anunciación, o señalando al Hijo como aquel que tenía la respuesta en las bodas de Caná, o a los pies de la cruz...simplemente resistiendo.

2. Piensa ahora en ti. Cae en la cuenta de las veces que has dicho un pequeño “Sí”, y ha cambiado o animado la vida de alguien. Decir solo “Sí”, en ocasiones, genera un potencial de vida capaz de poner fin a dinámicas de contradicción y fracaso. 


LA PLEGARIA

¡Señor y dador de vida,
en María reconocemos  un signo posible 
de la comunidad que podemos ser. 
Recordarla en este sábado de esperas, 
significa no cesar nunca de confiar 
en la palabra de aquel que siempre nos invita a la vida,
más allá de nuestros inciertos presentes
Amén!